El proyecto presentado por el Ayuntamiento de Jerez a la convocatoria de ayudas a municipios para la implantación de zonas de bajas emisiones y la transformación digital y sostenible del transporte urbano, en el marco de los fondos Next Generation EU, camina con dificultad hacia el cumplimiento de lo requerido por la Ley del Clima sobre el establecimiento de Zonas de Bajas Emisiones, que deberán estar en funcionamiento antes de 2023.
Según esta Ley del Clima, en apenas un año, el Ayuntamiento debe garantizar obligatoriamente medidas para facilitar los desplazamientos a pie, en bicicleta u otros medios de transporte activos, así como corredores verdes intraurbanos; debería establecer criterios específicos para mejorar la calidad del aire alrededor de centros escolares o sanitarios; e integrar los planes específicos de electrificación de última milla con las zonas de bajas emisiones municipales. La pregunta es; ¿se ha trabajado lo suficiente al respecto?
Lo conocido hasta ahora de los proyectos presentados parece insuficiente y se limita, según el análisis de la formación municipalista, al control de tráfico en la zona intramuros, zona ya de por sí con una intensidad de tráfico muy baja; a la mejora de zonas peatonales ya establecidas y a la adecuación de las cocheras del transporte público para vehículos eléctricos, “que no tenemos, ni sabemos cuando vamos a tener”, argumentan desde Ganemos, añadiendo: “Todo ello con un lenguaje elaborado muy verde, muy eco, pero con escaso contenido”.
Ganemos Jerez manifiesta su preocupación porque todos los ayuntamientos potencialmente beneficiarios de estas ayudas deben disponer de un plan de movilidad urbana sostenible aprobado y en vigor. Además, dichas ayudas dejan claro cuales son los criterios y las condiciones mínimas de calidad de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), sin las que no se pueden garantizar efectos significativos sobre las emisiones o la reordenación de la movilidad.
Por ejemplo, se alerta claramente sobre que “el tamaño de la ZBE sea tan reducido que no se espera que pueda cumplir los objetivos de reducción de emisiones. Los vehículos a motor podrán rehacer sus viajes rodeando la ZBE, aumentando las distancias recorridas o estacionando en su perímetro sin una reducción significativa de distancia recorrida”, cosa que no parece que encaje con su limitación a Intramuros, “que no se prevea la reordenación del espacio público en consonancia con la reordenación de la movilidad que produce la ZBE (reducción del tránsito del automóvil y/o zonas de aparcamiento, mejora de la movilidad activa y del transporte público, etc.) o que “no se disponga, ni se prevea disponer de una ordenanza municipal que restrinja el acceso, la circulación y el estacionamiento de vehículos.” aspectos a tener en cuenta que ni ha mencionado el gobierno municipal.
Ganemos ha mostrado su lado crítico al respecto: “O los planes del Ayuntamiento son verdaderamente flojos o solo están mostrando una pieza de un puzzle que solo el Gobierno Municipal conoce”, alertan desde la formación municipalista, tendiendo la mano para trabajar al respecto: “desde un principio nos hemos ofrecido al gobierno municipal para ayudar en este terreno. En Jerez hay muchas personas y entidades expertas y sensibilizadas por este tema. Tres de los trece proyectos que Ganemos Jerez presentó al banco de proyectos para los fondos Next Generation tienen relación directa con las Zonas de Bajas Emisiones y la Movilidad; incluso en el acuerdo presupuestario de 2020 se incluyó la Red de Vigilancia Ambiental de Calidad del Aire, sin que hasta la fecha se haya implementado”, han señalado desde Ganemos Jerez, concluyendo: “al gobierno le falta determinación, mucho más trabajo al respecto y creerse verdaderamente que se puede transformar la movilidad en la ciudad hacia un modelo más sostenible”.